Ahora la historia cambia. Soy la mujer de Juan :)

Ya llega Semana Santa y es un momento ideal para unas mini vacaciones.

Al terminar de trabajar, vuelvo a casa y me pongo con mi marido a buscar Hotel para la escapada de Semana Santa. Este año por suerte hay uno más en la familia, así que van a ser unas vacaciones entrañables ;)

Entro a Internet y busco el destino apropiado. Luego de navegar unos minutos, ya sé dónde quiero ir: elijo Benidorm. Ahora es el momento de reservar hotel.

Busco un buen rato hasta que encuentro el Hotel ideal: cuatro estrellas con piscina, guardería, animación y varios servicios interesantes.

Me gusta cuidar cada centavo: me alegra mucho ver que el Hotel tiene una tarifa muy buena para las fechas en las que podemos viajar :)

Como es habitual en los sitios de reservas de hoteles, veo que hay dos opciones: un número de teléfono por si quiero hacer reserva telefónica, y un formulario para reservar el hotel online.

Juan me acerca el teléfono para que llame. Lo miro de reojo y pienso: ¿por qué voy a llamar por teléfono?

  • Es un 902, con lo cual tengo que pagar extra por la llamada.
  • Si me tienen mucho tiempo esperando, me cobran cada segundo a pesar de que soy yo misma la que quiere comprarles algo. A nadie se le ocurriría pagar para entrar a una tienda, ¿no es cierto? Entonces, ¿por qué corresponde que yo pague la llamada a un precio más caro que una llamada habitual?
  • Si llamo, tendré que dar los datos de pago por teléfono o me pedirán que envíe un fax, lo que en el primer caso es un tanto inseguro y en el segundo caso me saldrá aun más caro.
  • Por último: no me simpatizan las “musiquitas” que ponen cuando me dejan en espera :P

Rechazo entonces el teléfono y me decido por hacer la reserva online. Que para eso está Internet, justamente: para simplificar los procesos y hacerlos más baratos ;)

En sólo 3 pasos puedo confirmar mi reserva, sin haber gastado un centavo de más, sin tener que esperar que me atiendan y con la seguridad de que los datos de mi pago han viajado encriptados.

Con una sonrisa, cierro el navegador y me dispongo a empezar a disfrutar de mis vacaciones en forma anticipada. Y pienso una vez más: Internet es maravillosa :)

Posts relacionados:

  1. ¿Reserva Online o por teléfono? Parte (I) Estamos a las puertas de Semana Santa, tiempo de tomarnos...
  2. Marketing Hoteles: La web, solución a mis necesidades Desde hace años, la mayoría de los Hoteles se han...
  3. ¿Crisis Online? En estos días se lee y escucha en los medios...
  4. La Web: mi escaparate en Internet Uno de los requisitos fundamentales para comercializar nuestro Hotel por...
  5. ¿Son tontos los hoteleros? Esta semana me llamó mucho la atención un artículo publicado...